La llegada del verano en España presenta un desafío considerable para quienes cuidan jardines y espacios verdes, debido principalmente a las altas temperaturas y la escasez de agua que afectan el crecimiento del césped. Según la Agencia Española de Meteorología y el Ministerio de Sanidad, la temperatura media en el país ha aumentado casi 2ºC desde 1961, y las olas de calor son ahora más frecuentes. Esta tendencia ha concentrado los doce años más cálidos registrados en el siglo XXI, generando un mayor estrés térmico en los jardines y áreas exteriores.
Dada esta adversidad, mantener un césped sano y estéticamente agradable se ha vuelto particularmente complejo durante las sequías y las restricciones de agua ocasionales en varias regiones. Las técnicas de mantenimiento adecuadas, como el corte frecuente y ligero mediante cortacéspedes robóticos, pueden ser la clave para lograr un césped denso, capaz de soportar las difíciles condiciones estivales.
Para asistir a los jardineros en la gestión de estas extremas condiciones climáticas, Segway Navimow, renombrada por sus cortacéspedes robóticos sin cable, ha compartido una serie de siete consejos prácticos:
1. Airear el césped con herramientas específicas facilita que el agua y los nutrientes alcancen las raíces más eficazmente.
2. Proporcionar sombra durante las horas más calurosas mediante sombrillas o toldos ayuda a proteger el césped del estrés por calor.
3. Reducir el tránsito sobre el césped, dado que en condiciones de calor extremo se vuelve más frágil.
4. Eliminar las malas hierbas rápidamente, ya que tienden a proliferar en céspedes estresados.
5. Reutilizar agua de lluvia llena el depósito de riego, lo cual es particularmente útil en escenarios de restricción hídrica, siendo además preferida por muchas plantas sobre el agua de grifo.
6. Aplicar mantillo, como virutas de corteza o madera, alrededor de las plantas para retener humedad y reducir la necesidad de riego.
7. Antes de regar, verificar la humedad del suelo presionando la tierra con un dedo. Así se puede evitar el riego innecesario, dado que la tierra puede estar más húmeda de lo que aparenta a simple vista.
La implementación de estos consejos puede ser de gran ayuda para conservar un jardín en óptimas condiciones, incluso bajo las situaciones más adversas de un verano que se perfila cada vez más caluroso.





