En el mundo de los cerramientos de exterior, las pérgolas se diferencian del resto por crear ambientes únicos. Se trata de cerramientos parciales, por lo que siempre dejan que fluya el aire. Además, son tan estéticos, que solo estar bajo ellos ya hace más agradable disfrutar del jardín. Ahora bien, existen tantas opciones que puede resultar complicado elegir. Por ese motivo hemos consultado a los fabricantes de pérgolas Vitroglass para que nos cuenten cuál es el mejor tipo de pérgola para jardín según su experiencia.
Tipos de pérgolas
Prácticamente todas las pérgolas del mercado están pensadas para aportar sombra, resultar estéticas y decorativas, así como separar zonas del jardín. En este sentido, se pueden diferenciar los siguientes tipos de pérgola:
Pérgolas de cañizo y bambú
Son las más económicas. Basta con poner cañizo, bambú o mimbre sobre una estructura apta. Lo más apropiado es contactar con un fabricante de cerramientos y solicitar dicha estructura. El problema es que suelen tener poca durabilidad, pues son muy vulnerables al viento, al granizo y al paso del tiempo.
Pérgola de madera

Las pérgolas de madera son muy estéticas, pues su estilo orgánico encaja a la perfección con la mayoría de jardines. Si bien pueden dar una sensación más rústica al ambiente, la rigidez y acabados de la estructura determinarán el aporte estético. Por ejemplo, si las maderas de la pérgola tiene superficies muy planas y ángulos completamente rectos, el acabado será más moderno.
Pérgolas de policarbonato
El policarbonato es un material muy versátil. Puede ser opaco, translúcido o transparente. Generalmente, cuando se trata de pérgolas, se suele utilizar una cobertura completa de policarbonato translúcido. A cambio de sacrificar un poco la ventilación, se gana en iluminación y protección frente al sol. A nivel estético, aportan un toque muy urbanita que se integra bien con diseños industriales y residenciales.
Pérgola con cobertura de lona
Otra alternativa es cubrir una estructura con una lona. Puede ser fija o retráctil. Para la última será necesaria una estructura específica. La mayor ventaja de este tipo de pérgola es que podrás escoger el material de la estructura. Con la lona lo que mejor se integra es la madera, aunque también puede combinar muy bien con el aluminio.
Pérgolas de lona tensada
Las pérgolas de lona tensada son de las más estéticas. Se trata de columnas de diferente altura que unen una lona de tamaño irregular, generalmente triangular. Como su propio nombre indica, las lonas están tensadas a cada ancla de las columnas. Esto implica que no se puede retirar. Encajan de lujo en jardines modernos, de estilo tropical y costero.
Pérgolas de aluminio
Son de las más económicas y se pueden combinar con lona o cañizo. Además, ofrecen la mayor variedad de colores y acabados ya que la estructura se puede pintar en fábrica según se solicite. Así pues, la pérgola puede imitar a la madera, a la piedra, tener un elegante acabado mate, un moderno lustre satinado o ser más tradicional, con un acabado lacado.
Pérgolas bioclimáticas
Por último, están las pérgolas bioclimáticas. Se trata de pérgolas inteligentes que cuentan con sensores. Cuando hace sol, llueve, sube demasiado la temperatura o el viento es excesivo, los sensores activan las aspas de la cubierta. Así, las aspas se voltean creando un techo 100% cerrado, sellado e impermeable. Además, la estructura se puede controlar remotamente para graduar el nivel de luz que deja pasar la pérgola. Por último, también se puede integrar un sistema de iluminación led en la estructura.
Pérgola bioclimática: la mejor opción para el jardín
Tal y como nos cuentan los fabricantes de pérgolas, la opción más demandada y con la que más satisfechos se suelen quedar los clientes es con la pérgola bioclimática. Tan pronto tienes una pérgola como una cubierta que realmente protege de la intemperie. Además, se puede combinar con cortinas de cristal para crear una sala completamente cerrada. Esto aporta mucha más versatilidad que el resto de pérgolas.
A ello cabe añadir que la durabilidad es mayor que el resto de opciones, pues se fabrica en materiales de mayor calidad. Si bien requiere de un mantenimiento periódico para garantizar su buen funcionamiento. Además, a diferencia del resto de pérgolas, la bioclimática puede programarse para que, en caso de vientos extremos, las aspas cambien de posición, ofreciendo mínima resistencia al viento y garantizando la integridad de la estructura.